La máxima expresión humana individual se explaya sin límites el 7 de octubre del año 2010, el día más esperado de mi vida sin saber que sería tal fecha. Sin sospechar que me acompañaría alguien con quien compartí noches de msn risas, broncas y tristezas. Sin sospechar que ese mismo alguien sería mi novio en áquel entonces. Cuando todo había empezado ni pensaba en un viaje de egresados de séptimo grado, pero el mejor regalo que este me había dado se encontraría conmigo áquel día, expresando las emociones y sentimientos en algunas oportunidades reservados, guardados, listos para salir de nuevo áquel jueves.
Mejillas húmedas y rojas, temblor general en el cuerpo e incomprensión total, no asimilación de tiempo-espacio y maremoto de emociones que con cada tema, cada segundo y cada instrumento junto a su voz en medida que abarcaban mis oídos viajaban directo hacía la mente o el corazón, no sabré decir bien, y se mezclaban con recuerdos pasados. Yo estaba en cualquier lado menos ahí, cada canción era un lugar distinto, una persona distinta, una acción distinta en otro año y otro mes.
Papercut una mañana lluviosa de domingo preparando el desayuno un junio o julio con frio acompañada por Mtv. What I've done un abril y mayo de 2007 en la casa de Camila o viendo los 10+. Breaking the habit enferma en cama vacaciones de invierno 2003. Crawling viernes después del colegio a lo de Lucía con barbies y reanimation en la mochila. Y así con todo...
En medida que más me lo planteaba menos lo entendía, no podían ser ellos, no podían ser aquellos de los que en varias ocasiones me enamoré platónicamente y con los que gran parte de mi vida canté. No eran ellos, no podían ser ellos. No podía estar sucediendo eso, eso que los 365 días de casi 8 años esperé no podia estar sucediendo y menos ahora, cuando todo es tan distinto, cuando todos crecimos y cambiamos, cuando algunos se fueron, otros quedaron, algunos llegaron y Gastón volvió. Definitivamente las canciones y las bandas marcan etapas y a veces traen mucha melancolía. Linkin Park es de esas bandas que jamás me lastimó, nunca me trajo esa molesta pero linda melancolía, lo único que me trae son buenos recuerdos de infancia o de adolescencia, de ayer o de hace 5 años. Pero al estar ahí... Al estar ahí frente a lo que soñé tanto me pude dar cuenta que todo era distinto, una cachetada y una piña al corazón.
¡Florencia creciste!
Ya no sos una niña, pero Linkin Park sigue al lado tuyo, eso te hizo llorar, la emoción y la felicidad que me trae tu eterna fidelidad me hizo llorar.
No me alcanza la vida para agradecer a Linkin Park.
Mejillas húmedas y rojas, temblor general en el cuerpo e incomprensión total, no asimilación de tiempo-espacio y maremoto de emociones que con cada tema, cada segundo y cada instrumento junto a su voz en medida que abarcaban mis oídos viajaban directo hacía la mente o el corazón, no sabré decir bien, y se mezclaban con recuerdos pasados. Yo estaba en cualquier lado menos ahí, cada canción era un lugar distinto, una persona distinta, una acción distinta en otro año y otro mes.
Papercut una mañana lluviosa de domingo preparando el desayuno un junio o julio con frio acompañada por Mtv. What I've done un abril y mayo de 2007 en la casa de Camila o viendo los 10+. Breaking the habit enferma en cama vacaciones de invierno 2003. Crawling viernes después del colegio a lo de Lucía con barbies y reanimation en la mochila. Y así con todo...
En medida que más me lo planteaba menos lo entendía, no podían ser ellos, no podían ser aquellos de los que en varias ocasiones me enamoré platónicamente y con los que gran parte de mi vida canté. No eran ellos, no podían ser ellos. No podía estar sucediendo eso, eso que los 365 días de casi 8 años esperé no podia estar sucediendo y menos ahora, cuando todo es tan distinto, cuando todos crecimos y cambiamos, cuando algunos se fueron, otros quedaron, algunos llegaron y Gastón volvió. Definitivamente las canciones y las bandas marcan etapas y a veces traen mucha melancolía. Linkin Park es de esas bandas que jamás me lastimó, nunca me trajo esa molesta pero linda melancolía, lo único que me trae son buenos recuerdos de infancia o de adolescencia, de ayer o de hace 5 años. Pero al estar ahí... Al estar ahí frente a lo que soñé tanto me pude dar cuenta que todo era distinto, una cachetada y una piña al corazón.
¡Florencia creciste!
Ya no sos una niña, pero Linkin Park sigue al lado tuyo, eso te hizo llorar, la emoción y la felicidad que me trae tu eterna fidelidad me hizo llorar.
No me alcanza la vida para agradecer a Linkin Park.
No hay comentarios:
Publicar un comentario